Frederica Sagor Maas, la última de una estirpe


Frederica Sagor Maas, una de las primeras mujeres guionistas de cine de la historia, fue llevada al borde del suicidio por la maquinaria hollywoodense. Sufría el abuso, acoso, plagio e indiferencia de la industria, siendo que uno de sus guiones lanzó la carrera de la estrella del cine mudo Clara Bow. A pesar de ello, Frederica vivió hasta los 111 años, después de animarse a contar todo y haber visto morir a quienes le provocaron tanto dolor y angustia. Como dijo en sus memorias, "estoy viva y coleando y, bueno, hijos de puta, estáis bajo tierra mientras yo he vivido hasta los 99" (The Shocker Miss Pligrim: A Writer in Early Hollywood, que comenzó a escribir tras morir su marido en 1986 y publicó en 1999).



Frederica Alexandrina Sagor Maas (Nueva York,6 de julio de 1900 - 5 de enero de 2012), una de las pocas mujeres guionistas de su época, destacada por filmes como The Plastic Age (1925), Dance Madness (1926), Hula (1927) y Red Hair (1928) protagonizados por Clara Bow, así como producciones encabezadas por Norma Shearer como His Secretary (1925) o Greta Garbo, Flesh and the Devil, 1926.




Hija de inmigrantes judíos procedentes de Rusia, estudió periodismo en Columbia y trabajó un verano como correctora para el New York Globe.

Abandonó los estudios y en 1923 ingresa como asistente de edición en los Estudios Universal. En 1924 se mudó a Hollywood y escribió para los estudios Universal, MGM, Paramount y Fox. Aprendió todo lo que deseaba y necesitaba saber dentro de una sala de cine.

Uno de sus primeros trabajos como guionista fue la adaptación al cine de la novela de Percy Marks, The Plastic Age, con la que lanzó a la fama a la estrella del cine mudo, Clara Bow. Tras el éxito, firmó contrato con MGM pero otros se llevaban el reconocimiento por su trabajo. Era la norma en un sistema donde existían cientos de escritores.

Posteriormente pasó a Tiffany Productions, donde fue reconocida por haber escrito las comedias de los años 20 That Model From Paris (1926) y The First Night (1927).

Por su guión original para la película Rolled Stockings (1927), Frederica no sólo recibió el reconocimiento en los créditos en la pantalla sino también en el afiche, un hecho insólito en esa época.

En 1927 se casó con el guionista Ernest Maas, escribiendo - en ocasiones - juntos. El matrimonio Maas Sagor intentó hacer carrera por su cuenta, co-escribiendo guiones o vendiendo sus historias de forma individual. De esta etapa son Photo by Brady, sobre uno de los pioneros de la fotografía en Estados Unidos, y Miss Pilgrim’s progress, una historia sobre el trabajo femenino que en 1947 Darryl F. Zanuck destrozó y convirtió en un musical, La escandalosa señorita Pilgrim, para lucimiento de Betty Grable. 

Deprimidos y al borde de la miseria, en 1950 la pareja condujo hasta la cima de una colina aislada con la intención de matarse por asfixia, pero no tuvieron el coraje de hacerlo. Frederica y su marido dejaron Hollywood a principios de los años 50 después de que fueran interrogados por el FBI acusados de participar en actividades comunistas.

Y ahí empezó la segunda vida del matrimonio. Ella trabajó en compañías de seguros; Ernest escribió para otros. Sólo tras la muerte de éste, en 1986 a los 94 años, Frederica se decidió a escribir sobre lo vivido y a contarlo todo sobre Hollywood. Apenas iba al cine. “Creo que lo que están haciendo hoy es mucho peor que lo que se hacía en esas primeras épocas”, dijo en 1999.



Frederica Sagor Maas fue testigo de todo: el inicio del cine, las películas mudas, los comienzos del sonoro, la irrupción del color; fue la última de una estirpe de mujeres fundacionales en el séptimo arte.


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